Mareos y vértigos

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Si experimentas mareos, la sensación de perder el equilibrio o de inestabilidad, puedes ser uno de los millones de individuos que sufren vértigo.

El mareo es una de las quejas más comunes y afecta entre el 20% y el 30% de la población en general. De hecho, el mareo es una de las razones más comunes por las que los adultos buscan atención médica.

Cuando tu equilibrio se ve alterado, puedes sentirte inestable, mareado o desorientado.

Mareos y vértigos

Puedes experimentar una visión borrosa o tener una sensación de constante movimiento. Te puede parecer que la habitación da vueltas (vértigo). Es posible que no seas capaz de caminar sin tambalearte o puede que ni siquiera seas capaz de levantarte. A veces, pueden aparecer náuseas, vómitos, diarrea, desmayos, cambios en la frecuencia cardíaca y en la presión arterial, el miedo y la ansiedad pueden acompañar a los mareos y a los problemas de equilibrio.

Los mareos pueden estar asociados a una variedad de condiciones como por ejemplo:

  • Infecciones virales o bacterianas, incluyendo las infecciones de oído
  • Obstrucción de objetos extraños en el conducto auditivo externo
  • Cambios de la presión arterial
  • Problemas vasculares
  • Una fístula (orificio) en el oído interno
  • Enfermedad de Ménière
  • Medicamentos o drogas perjudiciales para el sistema auditivo o el equilibrio (medicamentos ototóxicos)
  • La esclerosis múltiple
  • Trastornos visuales
  • Los tumores, especialmente en la zona vestibular del VIII par craneal (conocido como neuroma acústico)
  • Lesión en la cabeza

¿Qué es el vértigo?

El vértigo es un tipo de mareo en el cuál hay una sensación de movimiento o de constante giro. Cambiar de posición, como por ejemplo, levantarse de la cama, puede pronunciar más esta sensación. A veces, el vértigo puede verse acompañado por náuseas y vómitos.

Cómo funciona nuestro sistema de equilibrio

El equilibrio puede ayudarnos a permanecer de pie cuando estamos derechos y a saber dónde estamos en relación a la gravedad. Nuestro sistema de equilibrio también nos ayuda a caminar, correr y movernos sin caernos. El equilibrio es controlado a través de unas señales que van desde nuestros ojos, nuestros oídos internos y nuestros sistemas sensoriales corporales (como la piel, los músculos y articulaciones) hasta nuestro cerebro. Este sistema de equilibrio también es conocido como sistema vestibular.

En el oído interno, el sistema de equilibrio consiste en tres canales semicirculares que contienen líquido y "sensores" que detectan el movimiento rotativo de la cabeza. Cada uno de los canales semicirculares se encuentran en diferentes ángulos y están situados en ángulo recto entre sí. Cada canal semicircular se activa con un movimiento diferente: de arriba a abajo, de lado a lado y con la inclinación de la cabeza de un lado al otro. Todos contienen células ciliadas sensoriales que se activan por el movimiento del líquido del oído interno (endolinfa). A medida que movemos la cabeza, las células ciliadas de los canales semicirculares envían impulsos nerviosos al cerebro a través del nervio acústico. Los impulsos nerviosos son procesados en el cerebro, éstos nos ayudan a saber dónde estamos en el espacio o si nos estamos moviendo.

Situados cerca de los canales semicirculares encontramos el utrículo y el sáculo. Los extremos de los canales semicirculares están conectados al utrículo y éste a su vez, está conectado al sáculo. Los canales semicirculares nos proporcionan información sobre el movimiento de la cabeza. Las células ciliadas sensoriales del utrículo y del sáculo proporcionan información al cerebro sobre la posición de la cabeza cuando no está en movimiento. El utrículo es sensible a cambios en el movimiento horizontal. El sáculo es sensible a los cambios de aceleración vertical (como por ejemplo, cuando subimos en un ascensor).

Prueba de equilibrio

Es recomendable que te sometas a una evaluación del sistema de equilibrio cuando tienes:

  • Movimiento rápido e involuntario de los ojos (también conocido como nistagmo)
  • Quejas de vértigo o mareo
  • Disfunción de equilibrio
  • Alteraciones al andar
  • Sospecha de patología o enfermedad del sistema vestibular

Las pruebas del sistema de equilibrio se realizan para determinar:

  • ¿Qué está causando los síntomas?
  • ¿En qué parte del sistema de equilibrio se encuentra el problema?
  • ¿Se han producido cambios en la función de equilibrio?
  • ¿Qué impacto están teniendo la visión, el oído interno y los sistemas sensoriales que afectan a la función del equilibrio?

Se pueden realizar algunas de las pruebas de equilibrio en el consultorio del médico de cabecera o en un hospital. Hay otras pruebas que requieren un equipo más especializado que está en la oficina o en la clínica de audiología.

Vértigos

¿Qué debo hacer si tengo un problema con el equilibrio o tengo sensación de mareo?

Es importante informar a tu médico si estás sufriendo mareos inexplicables o problemas de equilibrio. Si tienes cualquiera de los siguientes síntomas, busca ayuda médica urgentemente:

  • Dolor en el pecho
  • Entumecimiento u hormigueo
  • Frecuentes caídas o problemas para caminar
  • Debilidad en las piernas o en los brazos
  • Visión borrosa
  • Dificultad para hablar
  • Pérdida súbita de la audición
  • Rigidez severa del cuello
  • Traumatismo craneal o lesión
  • Fiebre alta

Los mareos y la dificultad para mantener el equilibrio son síntomas de otro problema. Lo primero que debes hacer es tratar de averiguar la causa subyacente. Debes someterte a un examen médico completo con especial atención sobre los problemas que pueden estar asociados con dificultades de equilibrio.

Por desgracia, en muchos casos, la dificultad para mantener el equilibrio y los mareos no pueden ser tratados médicamente o quirúrgicamente. En estos casos, el problema de equilibrio en sí, tiene que ser tratado mediante la rehabilitación del equilibrio.

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