Partes de un audífono

Audífonos

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Los audífonos de hoy en día son tan pequeños, que es difícil de creer que puedan contener cinco partes: un micrófono, un procesador digital/amplificador, un receptor, un control de volumen y una batería.

En este artículo vamos a ver las partes de un audífono y cómo estos componentes trabajan en conjunto con la finalidad de poder ofrecer al usuario, una audición más natural. Es muy importante que conozcas a fondo las partes de tu audífono para poder realizar un mantenimiento y cuidado del audífono adecuado.

Partes de un audífono

El micrófono del audífono

El procesamiento de sonido para las personas con pérdida de audición, es más fácil de entender. El sonido puede ser amplificado o separado en diferentes partes, por ejemplo, como el ruido de fondo y el habla. Todo este proceso comienza con la ayuda del micrófono del audífono.

La función del micrófono es convertir las ondas de sonido que oímos en electricidad, por lo que pueden ser digitalizadas y más tarde, mejoradas o adaptadas a las necesidades de las personas con pérdida auditiva.

El procesador digital o el amplificador del audífono

El procesador digital capta las señales eléctricas enviadas desde el micrófono y las cambia a señales digitales (utilizando 0s y 1s). Este proceso se llama conversión de analógico-a-digital (A-a-D). Una vez que el sonido está en formato digital, es más fácil modificarlo para cubrir las necesidades del paciente. Las mejoras en el sonido original, como la amplificación de frecuencias, la reducción del viento y de ruido y la cancelación de la retroalimentación, tienen lugar en esta etapa. Las modificaciones aplicadas a los audífonos dependen del grado de pérdida auditiva de sus usuarios y de las necesidades que tengan debido a sus estilos de vida.

Una vez que se ha procesado el sonido en formato digital, la señal se convierte de nuevo en una señal analógica (D-a-A). En ese momento el sonido ya está preparado para su siguiente parada: el receptor del audífono. Estos procedimientos tan complejos se desarrollan muy rápido.

El receptor de los audífonos

En este paso el audífono debe cambiar las señales mejorando las ondas sonoras con la finalidad de que el cerebro pueda percibirlas correctamente. Estas señales se introducen en el receptor del audífono. Su función es convertir las señales eléctricas en señales acústicas u ondas sonoras de salida y dirigirlas a través del canal auditivo del usuario para su cerebro sea capaz de escucharlas

Los receptores tienen aspecto similar a los micrófonos. Algunos diseños de audífonos colocan el receptor justo en el canal auditivo. Algunos tipos de audífonos utilizan un pequeño tubo para conectar el receptor al molde auricular del canal auditivo. En otros modelos de audífonos el receptor queda escondido en una carcasa detrás de la oreja.

El control de volumen del audífono

Como su nombre lo indica, el control de volumen tiene la capacidad de ajustar el volumen del audífono. Los modelos más modernos ajustan su volumen automáticamente cuando el usuario se mueve de un ambiente a otro. Algunos usuarios de audífonos prefieren tener un control manual del volumen de sus aparatos a través de un dial o de un interruptor.

La batería del audífono

La batería suministra la energía necesaria para activar los componentes electrónicos de encendido y apagado. Las pilas más comúnmente utilizadas para la audición son la de zinc con componentes de oxígeno, son conocidas como pilas "zinc-air". Las lengüetas adhesivas en las baterías de zinc-air evitan que el aire entre en contacto con los electrodos de zinc. La pila no funcionará hasta que la lengüeta se retire. Dependiendo de la complejidad de las funciones de los audífonos, la vida de la batería puede durar aproximadamente de 3 días a 2 semanas.

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